Amo la vida
Todas las mañanas al despertar sé que ese día va a ser fabuloso, un
día que nunca he vivido antes y que tendrá sus experiencias especiales.
Me siento feliz de vivir.
Tengo el derecho de vivir plena y libremente.
Doy a la Vida exactamente lo que deseo que la Vida me dé a mí. Me siento feliz de vivir. ¡Amo la Vida!
Lo más importante es que nos amemos a nosotras mismas
Todas necesitamos tener muy claro que hemos de empezar por amarnos a
nosotras mismas. Con mucha frecuencia buscamos al «hombre ideal» para
que nos solucione todos los problemas, ya se trate del padre, el novio o
el marido. Ha llegado el momento de ser la «mujer ideal» para nosotras
mismas. ¿Cómo se hace eso? Comencemos por mirar nuestros defectos, no
para ver lo que hay en nosotras de malo, sino para darnos cuenta de las
barreras que hemos elegido y que nos impiden ser lo que podemos ser. Y
sin castigarnos, eliminemos esas barreras y hagamos cambios. Sí, muchas
de esas barreras son cosas que aprendimos en la infancia. Pero si una
vez las aprendimos, ahora podemos desaprenderlas. Reconozcamos que
estamos dispuestas a aprender a amarnos, y luego desarrollemos unas
cuantas directrices:
Acaba con toda crítica.
La crítica es un
acto inútil; con ella jamás se consigue nada positivo. No te critiques;
quítate ese peso ahora mismo. Tampoco critiques a los demás, ya que los
defectos que solemos encontrar en los demás son meros reflejos de lo que
no nos gusta en nosotros mismos. Pensar negativamente de otra persona
es una de las mayores causas de limitación en nuestra vida. Sólo
nosotros nos juzgamos; ni la Vida, ni Dios ni el Universo nos juzgan.
Afirma: «Me amo y me apruebo».
No te metas miedo.
Todas
necesitamos acabar con eso. Demasiado a menudo nos aterrorizamos con
nuestros pensamientos. Sólo podemos tener un pensamiento por vez.
Aprendamos a pensar en forma de afirmaciones positivas. De este modo,
nuestra forma de pensar mejorará nuestra vida. Si te sorprendes
metiéndote miedo, afirma inmediatamente: «Dejo marchar mi necesidad de
meterme miedo. Soy una expresión divina y magnífica de la Vida, y desde
este momento vivo plenamente».
Comprométete en la relación que tienes contigo misma.
Nos comprometemos mucho en otras relaciones, pero a nosotras mismas nos
dejamos de lado. Sólo tenemos tiempo para nosotras de vez en cuando.
Así pues, ocúpate realmente de la persona que eres.
Comprométete a amarte.
Cuida de tu corazón y de tu alma. Afirma: «La persona a quien prefiero soy yo».
Trátate como a un ser amado:
Respétate y cuídate. Cuando te ames, estarás más abierta para recibir
el amor de otras personas. La Ley del Amor exige que enfoques la
atención en lo que «deseas», no en lo que «no deseas». Concéntrate en
amarte. Afirma: «Me amo totalmente ahora mismo».
Haz de la alegría y la felicidad el centro de tu vida.
La alegría y la felicidad están siempre dentro de ti. Procura conectar
con ellas en tu interior. Construye tu vida al rededor de esa alegría.
Una buena afirmación para hacer diariamente es: «La alegría y la
felicidad están en el centro de mi mundo».
sábado, 31 de mayo de 2025
AMO LA VIDA (Por Manuelita Verónica)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario