No
encontrarás a nadie "perfecto". Ni "santo". Ni 100% luz... En el otro
siempre habrá una sombra. Una parte oscura, oculta, temerosa, malvada...
¿Te da miedo? Despierta: tu expectativa de lo ideal es irreal. Nunca se
cumplirá. Cuanto antes lo reconozcas, antes alcanzarás la paz. Cada ser
humano tiene sus luces y sus sombras. En esencia, por supuesto, es un
ser de luz. Pero, en este plano de manifestación, es luz y sombra. Igual
que tú. ¿Te has enfrentado ya a tu sombra? ¿Has hecho las paces con
ella? ¿La has perdonado, aceptado e integrado? Si todavía no lo has
hecho, no serás capaz de aceptar, perdonar e integrar la sombra del otro
cuando esta aparezca en todo su "esplendor". En toda su crudeza...
¿Te
amas incondicionalmente, o solo amas tu parte de luz? ¿Amas al otro
realmente, o juzgas y rechazas con vehemencia su parte de sombra?... Si
solo eres capaz de quedarte con la luz, aún no has integrado la sombra.
No la has comprendido. Todavía no aceptas que es inevitable que
aparezca... Y cuanto más la reprimas (en ti o en otros), más se plantará
ante ti, desnuda y sonriente, para que la mires de cerca.
Pero
esa sombra también es amor, aunque a veces te resulte incomprensible. Y
tiene un importante mensaje que comunicarte. Un mensaje de aceptación,
comprensión y ausencia de juicio. Su mano siempre estará tendida para
que la tomes y la acaricies. De hecho, el único amor (el verdadero e
incondicional) pasa por la sombra y su integración... ¿Eres capaz de
sentarte junto a ella, aceptarla y verla tal como es?
Javier López Alhambra
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