El
pensamiento nos permite comprender, pero también nos permite actuar,
pues es algo más que una simple facultad cuya meta es el conocimiento,
es la clave de todo, la varita mágica, el instrumento de la
omnipotencia.
Por
consiguiente, cuando ustedes han logrado liberar su pensamiento de todo
aquello que es susceptible de entrabarlo y lo mantienen muy bien bajo
su control, pueden orientarlo en la dirección que desean para que haga
un trabajo: regular y armonizar las partículas y las corrientes en su
interior y en el mundo entero. Ustedes dan órdenes, se concentran en una
idea, o en una imagen, la mantienen, y esta trabajará, encontrará
nuevos materiales y los organizará.
Omraam Mikhaël Aïvanhov
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