jueves, 22 de mayo de 2025

SOBRE PROCREACIÓN 1ª Parte (Por José Miranda)

 

Buenos días gentes, durante los próximos días vamos a versar de la "procreación" y como siempre lo primero es dejar claro que solo se trata de mi versión particular, y voy a empezar por las cuestiones del apareamiento y sus misterios, el tema es sin duda bastante polémico, porque en torno al mismo giran un incalculable número de variados intereses, y para cada persona significa algo diferente, cada cual lo vemos y conceptuamos según nuestro nivel, cómo lo sentimos y vivimos, y lo que a continuación expongo está claro que es mi versión particular.
 
La mayor parte de todos los seres humanos nos movemos según nuestros gustos, preferencias e intereses, necesitamos una motivación para emprender una labor o proyecto o lo que sea con la debida ilusión, y esta realidad ya la conocía el Arquitecto de la Creación cuando estaba diseñando el cuerpo humano, es por eso que siendo consciente de la necesidad de la creación de la familia como fuente de nacimiento del cariño, amor y otros valores, y todas las labores y sacrificios que de forma voluntaria y gustosa se llevan a cabo a favor de todos los componentes del conjunto. 
 
Es como si la unidad la dividió en dos mitades, a una le llamó mujer y a la otra hombre, ambas por separado en algunos de sus aspectos y otras realidades son incompletas, y juntas forman un conjunto completo, lo que a uno le falta lo tiene el otro, y es por eso que a partir de un nivel de desarrollo de nuestro cuerpo y psiquis se producen unos movimientos y activaciones hormonales y reacciones electro psíquicas y anímicas, y ambos se sienten atraídos el uno hacia el otro y con necesidad de mezclar sus energías e intercambiar fluidos corporales, psíquicos, químicos y anímicos, es a lo que llamamos la "llamada de la Naturaleza", y a la práctica en sí, el “apareamiento”, practicar sexo, y de forma más fina y sublime "hacer el amor".
 
Pero el Arquitecto sabía que si no mediaban intereses de arrastre, el ser humano se terminaría extinguiendo, por eso envolvió a todo lo que conforma el “acontecimiento” con el papel de regalo que a todos nos fascina, y que se llama “placer”, de principio se siente una atracción como no hay otra igual, porque en torno a ella existe un componente mágico que escapa a todo control racional y mental, un corazón desbocado no atiende ni entiende de razones ni protocolos, va en picado directo al objetivo y punto. 
 
De esta forma estaba garantizado todo lo que gira en torno a la “procreación”, el ser humano no se extinguiría, porque a partir de cierta edad todos pensamos y sentimos la necesidad de mezclarnos con nuestro complemento, y de forma automática se sitúa en orden preferente según nuestra escala de valores y prioridades, después aparece el sentimiento materno y paterno, que sumado a la periódica necesidad de intercambio a través del apareamiento, da lugar al principio y base de la formación de la familia.
 
En lo referente a la práctica del sexo o el apareamiento, con el propósito de crear ambiente favorable e impresionar para facilitar que la otra persona acceda a nuestras demandas, le llamamos "hacer el amor", y aunque en algunas ocasiones pueda existir ese amor que mencionamos, la mayoría de las veces lo que se expresa y manifiesta en estas prácticas, son energías y valores muy diferentes, y en casos particulares opuestas al amor.
 
Para la realización de cualquier práctica amorosa se necesita que exista el amor, y el amor para su nacimiento y crecimiento necesita de una relación prolongada en el tiempo, basada en el cariño, el respeto y el mutuo deseo de bien del uno hacia el otro.
 
La práctica del sexo tiene como fundamento y punto de partida otras realidades y necesidades, forma parte del "Proyecto Divino" para la continuación de las especies, es también método de complemento para la estabilización de energías psico-fisiológicas, y ayuda en gran manera como medio de unión o cohesión entre los participantes, y se suele practicar, tanto si existe el amor entre los participantes del evento, como si no, de hecho muchas de las veces que se practica, es motivado por el deseo carnal y disfrute personal a través del placer, y la persona con la que lo estamos practicando solo significa el medio y nada mas, resulta frío el reconocerlo pero esa es la realidad.

El apareamiento, o práctica de sexo, es algo "sagrado" y deberíamos tenerle un gran respeto y valoración y hasta "veneración" porque se trata de algo realmente bello, hermoso y sublime, y corresponde a uno de los mas grandes actos de "Magia". Y a la persona con la que estamos compartiendo el "evento", hemos de sentirla parte de nosotros mismos a través de la Mágica fusión en la "Fragua del verdadero Amor" Y por hoy lo dejo, saludos.   Continua en la 2ª parte.

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