viernes, 27 de marzo de 2026

LA COMPATIBILIDAD 2ª Parte (Por José Miranda)

 

(Viene de la 1ª parte)   Hola, vamos a continuar con el tema que aún tenemos en cuestión, y empiezo por decir que en menor o mayor grado todos somos incompatibles entre si, puesto que todos somos diferentes y todas las diferencias marcan distancias, criterios y rumbos diferentes.

Cuando por motivos de familia, trabajo o proximidad por algún otro motivo, nos vemos obligados a convivir o permanecer grandes espacios de tiempo junto a otras personas, si el nivel de incompatibilidad es bajo o mínimo, puede ser llevadero sin demasiados problemas, pero si el nivel de incompatibilidad es alto o extremado la relación se torna difícil, y aunque contemos con un gran margen de tolerancia puede llegar a ser negativa y perjudicial, llegando a crear y albergar en algunos casos sentimientos de malquerencia y odio, convirtiéndose en una relación tóxica e inviable.
 
Cuando se trata de personas de las que nos podemos alejar, lo hacemos y en parte queda solucionado el tema, pero también existen casos en los que la situación o circunstancias obliga a ambas personas a compartir espacios de tiempo y lugar de forma conjunta, y es en estos casos cuando necesitamos apelar a nuestra comprensión y tolerancia por las diferencias ajenas, y en la medida de lo posible, intentar aproximar criterios y buscar puntos de encuentro para que la relación sea al menos tolerable.
 
En la vida de cualquiera de las personas, nada de lo que acontece es por pura casualidad, todo obedece a una causa o motivo por el cual existe, en la Naturaleza todo debería de funcionar en perfecta armonía, porque es el Amor y Sabiduría Divina quien conduce a todas las formas de Vida hacia el Progreso y Evolución a través de infinitos procesos, y en cuanto se producen energías en estado des-armónico contrarias al Amor, todo el poder de la Madre Naturaleza intentará a través de cualquier método o procedimiento neutralizarlas y revertir sus efectos en positivo para que la acción del Amor no se dañe o perturbe.
 
Jesús el Cristo dijo en alguna ocasión: “Antes de ir a orar al templo, arréglate con tu enemigo” Y con esta indicación nos quería decir que si queremos encontrar la paz y el amor, previamente hemos de estar en paz y armonía con nosotros, nuestro prójimo y la Madre Naturaleza, y después si hay que orar o rezar se reza.
 
En los casos en los que hemos creado malquerencias u odios hacia otras personas, ya sea por daños recibidos, incompatibilidad, intolerancia, ignorancia, egoísmo o cualquier otro pseudo motivo o razón, lo primero es reconocer nuestro error o comprender las causas, y después compensar agravios y avenirse a bien para que las energías que fluyan sea en positivo a favor del bien común y la paz, el perdón auténtico y sincero es imprescindible para neutralizar o revertir los efectos de energías creadas por pensamientos y sentimientos de malquerencia u odios durante las etapas de ignorancia y egoísmo.
 
Cuando sentimos odio hacia alguien, ese sentimiento nos mantiene unidos sin que la distancia o el tiempo pueda impedirlo, puede estar en el otro extremo del mundo, o haber fallecido, pero el odio nos mantiene unidos a través del recuerdo y la telepatía para perjuicio de ambos y la propia Naturaleza, y es en estos casos cuando en próximas venidas a la vida física, estas almas a las que odiamos, el Amor y Misericordia Divina hace que vengan a formar parte de nuestra familia íntima para que los lazos familiares y de sangre, ayuden a que el odio se disuelva y en su lugar nazca el amor para bien de ambos, es por estas razones que existen familiares que les cuesta lo indecible el poder llevarse bien y vivir en armonía.
 
Por hoy lo dejo, pero como me gusta el tema, continuare en la 3ª parte. Un saludo

No hay comentarios:

Publicar un comentario