No
se necesitan poses raras, ni vestidos extraños, ni colgantes, ni
inciensos, ni mantram sonoros, ni pócimas mágicas, ni viajes al oriente o
a tierras extrañas, no.
Sólo
necesitas ser sincero contigo mismo, cumplir con reglas básicas, como
la honestidad, decir la verdad, vivir sencillamente, amarte profunda y
libremente, no hacer daño a ninguna criatura viva, tener pensamientos,
sentimientos y actos coherentes, ser generoso, amar con toda tu alma y
ser limpio de corazón.
Dar la mano al necesitado, agua al sediento, abrigo al que padece frío y un pan al hambriento.
Si
logras vivir con estas reglas sencillas, tendrás paz en tu corazón,
libertad en tu mente, salud de cuerpo y alma y felicidad todos tus
días.
Necesitas algo más?
No hay comentarios:
Publicar un comentario