- Guarda silencio cuando más ruido hay.
De nada sirve levantar la voz si todo el mundo grita.
Por
eso es mejor guardar silencio en el momento en que las turbulencias son
más fuertes. Déjales hablar, escucha, medita, aprende y alza tus
palabras cuando realmente tengan sentido y un auditorio capaz de oírte.
- No juzgues y no serás juzgado.
Como
es lógico, no puedes pedir a nadie que no te juzgue si es lo que haces
tú con esa persona. Este es uno de los principios del karma. Básicamente
te recomienda que trates a los demás como te gustaría que te tratasen a
ti.
- Enfócate en lo que te agrada.
¿Por qué enfocarte en las cosas que te estresan y hacen sufrir?
¿No te parece más sensato hacerlo sobre aquello que te agrada y te hace feliz?
Esta es sin duda una de las grandes enseñanzas del karma.
- Párate y no luches.
¿Sabes
cuándo tienes que luchar? Realmente no, pero el karma te invita a que
No lo hagas. La quietud y el conocimiento son lecciones valientes.
Permanece quieto y deja que la prueba se suceda. Cuando sea el momento
de moverte, lo sabrás.
- Nunca pierdas la esperanza.
Si
algo no te gusta, ¿por qué no cambiarlo? ¿Acaso eres de esas personas
que pierden la esperanza con facilidad y se dejan llevar? No lo hagas,
pues en ti está el poder de ser quien eres y de transformar todo aquello
de tu ser que te desagrada.
- Libera la carga.
¿Te
cuesta perdonar? A veces no es sencillo, pero si no lo haces, esa carga
irá siempre contigo. Así pues, por más costoso que sea y por más que
duela, hemos de ser capaces de liberar cuanto nos duele y ser felices
para volar libres sin pesos muertos que nos hacen desgraciados.
- Habla en positivo.
Hablar
en positivo siempre es mejor. Deja de criticar, deja de juzgar y deja
de ver solo lo malo que te rodea. Desde este momento fíjate en cuanto es
bello y está a tu alrededor. Y luego, dale voz, ponle nombre y
pronuncialo.
- Medita a diario.
Medita
todos los días. Si dedicas un par de ratos diarios de al menos 5
minutos, notarás la mejoría en breve. No tiene por qué ser una técnica
concreta de meditación. Solo piensa, reflexiona, recapacita, analiza,
vacía tu mente… Y si no sabes cómo, escucha buena música, sal a dar un
paseo, busca un paisaje bonito.
- Visualiza lo bello.
Deja
de mirar lo peor. Siempre has de visualizar situaciones positivas y
agradables. Y no solo has de hacerlo para ti, también para los tuyos. Tu
familia, tus amigos, tus seres queridos.
Si eres capaz de imaginarlo, lo harás realidad.
No
esperes que todo cuanto hagas tenga una respuesta, y menos al dar amor.
Simplemente dalo, con libertad, con sinceridad y con emoción. No tienes
por qué recibir nada, pues el hecho de darlo ya es suficiente premio.
Aprende estos secretos para transmutar el karma negativo y serás mucho más feliz.
No te quepa ninguna duda de que si te transformas tú, tu mundo irá de tu mano.
Vía: Hermandad Blanca.
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