Nuestra
vida diaria se compone de actividades comunes en las que nuestra mente
trabaja bajo la presión constante de un ruido de fondo, que es como un
diálogo interior, que va diluyendo nuestra atención y concentración, y
mientras este ruido permanezca, seguiremos semidespiertos, viviendo en
ensoñaciones y ensimismamientos y con conciencia disminuida,
convirtiendo en inoperantes todas las situaciones cotidianas, a las que
nunca podremos extraer nada útil, a causa de ese ruido mental constante y
entumecedor, que nos hace que olvidemos nuestros propósitos.
No
permitamos que nuestra mente funcione con ese ruido de fondo en el que
nuestros pensamientos quedan atascados y revolotean sin cesar, porque
esos ruidos nos desconectan de la realidad, y dejan a nuestra mente
perdida, sin capacidad para centrarse y sólo llena de pensamientos
inconscientes que no producen ningún resultado, ni aportan respuestas,
ni soluciones, más bien nos bloquean en una posición repetitiva, en
donde quedamos inmersos en pensamientos circulares, obsesivos,
recurrentes y reiterativos que se consolidan, anclan y adueñan de
nuestra mente.
Depende
de nosotros poner fin a este bucle de ruidos sin significado,
convirtámonos en observadores externos de nuestros pensamientos y así
podremos silenciar los repetitivos ruidos, mantengámonos conscientes
para manejar nuestros pensamientos y no al revés y así podremos
anularlos, apartarlos cada vez que irrumpan en nuestra mente, y si
vivimos el presente conscientemente, esas frecuencias repetitivas
incoherentes dejarán de aflorar, no les prestemos atención,
mantengámonos firmes, volvamos a nuestro aquí y ahora, y así
percibiremos conscientemente ese ruido o estribillo, podremos
controlarlo y ponerle fin, pararemos su repetición, iremos al silencio, y
dejaremos este asunto cerrado y concluido.
Pongamos
nuestra mente en blanco, reiniciemos nuestros procesos y
reestructuremos nuestros pensamientos y emociones, relajémonos,
cambiemos las perspectivas de las cosas, seamos creativos, paseemos,
hagamos ejercicio físico y todo lo que nos haga felices.
La
única manera de poseer una vida interior y estar en paz, es tener
momentos de silencio y si nuestra vida es caótica y con problemas, es
porque no nos hemos dado tiempo para estar solos, sintiendo el silencio,
no temamos al silencio, porque lo que encontraremos al final, será a
uno mismo, y eso solo lo podremos conseguir con soledad y silencio
interior, y en ese estado alcanzaremos la experiencia de la observación,
de la contemplación, que nos llevará hacia la realización de nuestro
propio ser, así que vaciemos el contenido de nuestra mente y llenémosla
de silencio, paz, unidad y experimentaremos una nueva forma de ver el
“cielo” acá en la “tierra".
No hay comentarios:
Publicar un comentario