Como
una gran aspiradora el mundo intenta succionar minuto a minuto tu
conciencia, arrastrándote hacia el exterior y haciéndote olvidar
continuamente quien eres. Hijos, trabajo, dinero, proyectos, viajes,
familia, pareja. ¿Esto es la vida? ¡Claro que no! Sin embargo para la
mayoría de las personas sí lo es. Estas almas permanecen dormidas a la
maravillosa percepción del Ser interior, creyendo que la felicidad está
afuera de su cuerpo. Sus vidas enteras están orientadas a buscar el
placer y escapar del dolor; a obtener gratificaciones físicas y
psicológicas, las cuales finalmente desaparecen por su naturaleza
transitoria. Es tan grande la ilusión que incluso los buscadores
espirituales caen en ella y sufren problemas y preocupaciones como el
común de la gente, olvidando que todo es tan sólo una creación onírica
de la gran conciencia inmutable y eterna.
La
prueba que hemos venido a trascender a esta Tierra es no darle realidad
a lo que perciben nuestros sentidos para buscar y encontrar la Realidad
que se encuentra detrás de todo lo que experimentamos ordinariamente.
Esta dimensión interior es la Verdad; la única Verdad. Es dicha, gozo,
unidad, paz, gloria, libertad y amor puro. Es lo que todo el mundo
busca, sólo que lo busca en el lugar equivocado: afuera. Es lo que
somos, pero no se puede acceder a este paraíso mientras que existan
pensamientos. El acceso a la Verdad se logra únicamente a través de un
corazón puro y una mente serena. Hasta que la persona no aprenda a dejar
de pensar a voluntad y abra su corazón ante los errores ajenos, no
podrá comprender ningún texto espiritual y sólo logrará pequeños avances
en su camino.
Querida
alma: sé que la vida de todos los días muchas veces te agota, distrae y
te genera un sinfín de emociones, sin embargo tienes que continuamente
ir hacia dentro para liberarte de todas tus preocupaciones y
pensamientos y conocer la gloria de Dios. Este es un proceso llamado
evolución, que consiste en ir liberando al alma de la prisión de los
chakras inferiores (sexualidad, deseos, supervivencia y emociones) hasta
que pueda ascender hacia los centros cerebro-espinales más sutiles
(amor puro, paz celestial, conciencia crística y conciencia cósmica).
Esto se logra con coraje, amor, conocimiento y la guía de un maestro. Si
bien el maestro está dentro, el maestro exterior es el que ayuda a
despertar al maestro interior. Ambas funciones son importantes.
No
permitas que el mundo te consuma. No pienses únicamente en el dinero,
el trabajo y la familia. Piensa en el amor, en Dios y en la libertad y
sobre todas las cosas, no pienses en nada. Cuánto más tiempo permanezcas
por día en completo silencio sin pensamientos, tan sólo sintiendo y
percibiendo la belleza del Ser, antes resolverás tu vida. Para resolver
tu vida debes primero vibrar alto y para vibrar alto debes primero dejar
de pensar y amar más. Junto con las acciones correctas, el justo
discernimiento entre el camino de la luz y el del engaño y la guía de un
maestro, alcanzarás finalmente la victoria: encontrarás tu Ser..
Lic. Fernán Makaroff
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