No es buen momento para evaluar la vida, tu
persona, lo que crees que está siendo tu destino... El abatimientonnos
hace pensar y actuar como si estuviésemos ebrios. No des un paso (salvo
para pedir una ayuda que te devuelva a tu sobriedad, a tu fortaleza).
Cuando estás abatido conduces en la niebla. Busca tu calma, pues no
está en tus posibilidades soplar la niebla para que se disipe. Ve con
cautela, y no arremetas contra lo que no ves!
Ven, ven con otros
que conocemos esa misma niebla. Nos daremos mutuo aliento hasta que el
sol nos encuentre un poco más sabios que cuando el abatimiento comenzó a
poseernos. Mira conmigo al sol: ve cómo ahora el sol es quien nos está
mirando...
Pequeño
humanito: tienes derecho a cansarte, a abrumarte, como esta rosa bajo la
lluvia. Pero no te nos deshojes! Yérguete dignamente, pues el hecho de
que todo sea efímero guarda una buena noticia: la posibilidad de cambios
que aún no imaginaste. ¿O sí?
Te pregunto: ¿qué cambio
inesperado te trajo bendiciones luego del abatimiento? ¿Nos regalas tu
experiencia para aprender juntos?
Te abrazo!!
Virginia Gawel
sábado, 14 de marzo de 2026
CUANDO ESTÁS ABATIDO (Por Virginia Gawel)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario