La humildad .
La humildad es algo que se debe llevar en el corazón. Hay personas que
piensan que todo el mundo les debe algo, que todos debemos vivir a su
ritmo, jamás se dan cuenta o consideran que pudira haber otra persona
con mayores apuros y carencias que ellas mismas. Sólo ven por lo que
ellos necesitan y quieren.
Muchas veces, son personas muy
afortunadas, aunque de ello no se percaten. No saben valorar el esfuerzo
que supone para los demás darles o regalarles algo, lo ven como un
deber. No sienten necesidad de agradecer nada, actúan como si todo
cuanto se les dé fuese el pago de una deuda que se tiene con ellos. Si
algo bueno llega al hogar, lo toman para sí mismos sin pensar en los
demás, sin pensar en lo mucho que otros en el hogar podrían disfrutarlo,
necesitarlo o merecerlo.
Debemos reflexionar antes de hablar
sobre aquello que poseemos porque hay muchas personas menos afortunadas
que no tienen ni lo más básico para vivir.
La soberbia y falta de
humildad pueden alejarte de los demás, de la gente a la que quieres .
Pero el orgullo, no sólo aleja a los demás del quien es soberbio,
también les aleja de quienes comparten el hogar con él. Pues a fin de
evitar al soberbio, también acaban evitando a quienes están con él. Se
pueden perder amigos por estar junto a alguien que es tan soberbio que
logra proyectar esa fea imagen también sobre ti, por estar con él.
La humildad es algo que se debe llevar en el corazón porque Dios fue el
ser más humilde y humillado, pero pese a ello, nos perdonó y sigue
perdonando la falta de humanidad que tenemos con nuestros semejantes.
La vida de una persona soberbia es muy mala, pero especialmente estar y
vivir cerca de ellos no es bueno para la salud, acaba siendo
emocionalmente enfermizo. Si tienes a una persona así cerca de ti, es
mejor alejarla o ayudarla a que vea su error, pues no le hace bien a
nadie. Seguramente tanto lo uno como lo otro será muy difícil. Hacerle
ver su error será casi imposible, porque precisamente su falta de
humildad le cegará. Y alejarse, será igualmente complicado, pues cuando
te intentes alejar, se te pegará más, como si aún le debieses mucho más,
y no tendrá intenciones de perderte, pues es de ti de quien a diario
recibe lo que tiene.
Una persona agradecida es la que muchas
veces lo ha perdido todo y aún así sigue feliz de haber contado con el
amor de las personas que le conocieron, pues aun en su difícil
situación, sigue tan humilde como cuando era una persona con una
situación envidiable.
La verdad es que no se necesita mucho para ser
una buena persona. Tener fortuna o no en la vida, no hace diferencia:
podemos no tener nada, y ser agradecidos, siempre atentos a quienes nos
rodean. Y también podemos tenerlo todo y no dejar de ser buenas
personas, sólo hace falta que sigamos siendo personas sencillas, con
valores, que lloran cuando alguien sufre, que nos duele perder a
alguien, que estamos atentos y agradecidos por los demás… y que no
permitimos que los éxitos se nos suban a la cabeza perdiendo la
humildad.
Aprendamos a vivir con lo que tenemos, y seamos buenos con quienes tienen menos que nosotros.
Seamos humildes, y no nos permitamos alardear de lo que la vida nos ha dado.
viernes, 6 de marzo de 2026
LA HUMILDAD (Por Herrero de La Aldea)
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