Viene de la 2ª parte. Y según mis criterios lo hasta ahora expuesto en la 1ª y 2ª parte es la mecánica y ciencia en la que se
fundamentan las diferencias humanas, por eso unos nacen sanos, otros enfermos,
unos nacen en familias ricas, otros en pobres, unos con todas las posibilidades
de estudiar y progresar, otros en la esclavitud, unos en cuerpos vellos y otros
en cuerpos defectuosos y deformes, etc. “En la cama que hagáis, en ella
descansareis”, eso lo dijo alguien y sabia bien lo que decía.
Cuando pensamos que solo vivimos una vez, nos quedamos sin argumentos para poder comprender y explicar todo lo relacionado con las diferencias humanas y los distintos niveles de ser y saber.
Cuando nace un niño y muere al poco tiempo, y otros viven
un siglo, por lógica pensamos que no existe Dios ni Justicia Divina, y en caso
de que exista es un egoísta, un tirano, un discriminador y todo lo peor, eso no
es un Dios, eso es mas bien un Diablo.
Un Dios daría a sus hijos las mismas condiciones y
posibilidades, y no permitiría que unos sean poderosos y otros esclavos, unos
sanos y fuertes y otros enfermos y débiles, unos inteligentes y otros torpes o
subnormales, “unos alegres y felices, y otros triste y desgraciados.
Cuando pensamos que solo vivimos una vez, no nos importa
robar, ni esclavizar, ni hacer cualquier mal si ello nos puede proporcionar,
riquezas, poder, placeres o cualquier otro tipo de satisfacción, si nos pillan
siempre podemos contratar a un buen abogado, o comprar a la justicia terrena, y
en el ultimo caso cuando llegue la muerte todo queda solucionado, y que nos quiten lo “bailao”.
Quien así procede no sabe bien lo que le espera, porque
después de la muerte física, se dan cuenta de que siguen existiendo pero en un
mundo diferente y a merced de las energías que ellos mismos han generado, si
las energías son positivas y de bien, se verán envueltos en ese bien, y de ello
disfrutaran, y si son de mal serán victimas de sus propias creaciones y los
encargados de transformar esas energías y pagar las consecuencias que generen.
Y entre otros inconvenientes existe uno en particular que
es conveniente el conocerlo, se trata de lo siguiente.
Tanto el cuerpo
físico, el vital, el aura magnética, etc. se comportan como reductores de
vibraciones e influencias externas, cuando después de la muerte nos encontramos
sin ellos, nos afectan mucho mas todos los pensamientos y sentimientos que
parten de las personas con las que hemos
tenido algún tipo de relación.
Si los pensamientos o sentimientos hacia nosotros son positivos( de
cariño, agradecimiento, amor, etc) nos llegaran con toda su intensidad porque
ya no tenemos el cuerpo que se comporta como las paredes de una casa, atenuando
tanto el frío como el calor, los ruidos etc. ahora chocan directamente contra
nuestro Ser, y nos producen sensaciones intensas de mal o de bien según la
naturaleza del sentimiento o el pensamiento que va dirigido hacia nosotros, de ahí lo conveniente de hacer
todo el bien posible, porque las consecuencias de practicar el bien, tanto
hacia nosotros como hacia los demás, generará pensamientos, sentimientos y
vibraciones de naturaleza positiva y de efectos beneficiosos para todos.
Vamos a poner un ejemplo para que nos quede lo más claro
posible lo que estamos explicando.
Unos padres reparten la herencia entre sus dos hijos, a
los dos les dan lo mismo, el día del reparto los dos poseen lo mismo y tienen
las mismas posibilidades, pero son libres de emplear los recursos en lo que
crean conveniente o les apetezca.
Uno los utiliza para crear todo tipo de posibilidades
orientadas al bien propio y ajeno y ello le permite crecer en todos los
sentidos y ser importante para sí mismo y para los demás.
El otro los utiliza para proporcionarse placeres, excesos
de todo tipo, para no hacer nada y despilfarrar a tutiplen, y por lógica
termina en la ruina, con mala salud, malos hábitos, etc.
Al despertar de una mañana hay dos personas observando el
caso, y uno de ellos dice al otro, “fíjate dos hermanos y la discriminación tan
enorme, uno posee de todo, y el otro es un pobretón que no tiene nada.
La persona que habla lo hace sin contar con el pasado,
como si todo obedeciera a la realidad del presente, pero la otra persona le
aclara que en un pasado los dos poseían los mismos recursos, y cada cual
haciendo uso de su libre albedrío ha obrado o actuado a su manera y estilo, y
las consecuencias del obrar o actuar les han conducido a las circunstancias y situación presente.
La primera vez que actuamos como humanos, el punto de
partida es igual para todos, pero para el desarrollo de las capacidades de
razonar, elaborar tesis, conceptos, etc., se nos concede dentro de unos límites,
la libertad para actuar y dirigir el rumbo de nuestra vida, como todos somos
diferentes, el rumbo elegido también es diferente, porque es nuestra realidad
quien guía nuestros pasos, cada rumbo marca un sendero y cada sendero posee sus
peculiaridades específicas, aparte de las comunes, los obstáculos de cada sendero
cada cual los resuelve a su manera y estilo, y cada cual es responsable de las
consecuencias a que den lugar su forma de actuar.
Observamos que circulan dos coches por la calzada, son
exactamente iguales, pero sus comportamientos muy diferentes, uno circula de
forma brusca, muy rápida y supone un peligro porque no respeta las normas de
seguridad, el otro lo hace de forma correcta y prudente.
¿Que es lo que determina la diferencia de ambos
comportamientos?, por supuesto que se trata del conductor el coche sin el
conductor solo es una máquina que por sí sola no tiene utilidad.
Pongamos el mismo ejemplo pero vamos a sustituir los
coches por personas, observamos que los cuerpos son prácticamente iguales, pero
cuando circulan por los senderos de la vida, uno lo hace muy mal, y el otro muy
bien, al igual que en el caso de los coches, el comportamiento lo determina el
conductor, el conductor del coche es un ser humano, y el conductor de una
persona un Ser espiritual.
Continúa en la 4ª parte.
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