Jamás permitas que una persona te enseñe dos veces que no te quiere, que no se te haga costumbre perdonar… porque se acostumbrarán a fallarte, si notas que no hay ganas entonces no le insistas, si ves que no le nace, pues no se lo pidas, debes ser consciente de que existe un cierto límite para luchar por una persona y si de verdad ya pasaste el límite, por favor no te rebajes más. Tú hermosa, no eres juguete de nadie, jamás permitas que alguien te de la lección más de una vez de que no le importas, te mereces un trato mil veces mejor que esto, te mereces le mundo entero, te mereces lo mejor, por favor se consciente de esto… no ruegues amor, no pidas cariño, no exijas que te valoren, porque si no supo ver tu verdadero valor desde un principio… eso jamás cambiará, tienes que salirte de la vida de esa persona, y cerrarle la puerta de la tuya, guarda la llave y olvida dónde la escondiste.
Escúchame con atención, no te sientas mal, pero te lo voy a decir derechito, sin rodeos, porque a veces necesitamos escuchar la verdad tal y como es. Tú, ¿sabías que no eres juguete de nadie? No, de ninguna manera. Tú no eres un refugio en el que alguien pueda entrar y salir cuando se le antoje, dejando la puerta abierta y el corazón hecho pedazos… no permitas que otra persona ingrese en ese rincón tan privado de tu ser y encima de tener el maravilloso privilegio de estar en tu vida, haga un estrago ahí dentro, se selectiva porque ni a casa se lleva a cualquiera.
Escúchame bien, tú mereces ser tratada como lo que eres: una joya única en este mundo. Mereces amor, pero no cualquier tipo de amor, sino uno de esos amores épicos, de leyenda, que se mantienen fuertes como una roca, y tan suaves y cálidos como la brisa primaveral. Un amor que te vea a ti, toda tú, y que diga: "Aquí me quedo, porque aquí es donde se valora la verdad, la belleza y la integridad", un amor que te elija todos los días, que te haga sentir mariposas cuando lo veas, que en cada pelea en lugar de sentir que ya todo se está yendo por la borda, sepas que puedes tener la seguridad de que juntos trabajarán por mantener la llama encendida.
Nunca dejes que te hagan sentir que tienes que cambiar para encajar en el molde de alguien más. No señor. Como te digo siempre, lo perfecto es aburrido, tus imperfecciones son las pinceladas que hacen de ti una obra de arte insustituible. Valorarse, quererse a una misma, no es sólo un acto de rebeldía en estos tiempos, es un deber ser en cada respiro que tomas… ser tú misma, ser real, ser auténtica, es eso principalmente lo que te hace tan hermosa.
El tener un hombre que te apoye hace mucho la diferencia.
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