El
cerebro-mente del ser humano es una herramienta maravillosa si se la
usa adecuadamente. Pero ella puede a su vez ser el mayor obstáculo que
se oponga a nuestro desarrollo interno si no la empleamos en la
dirección adecuada…
Tal
como se debe hacer con una antena de radio o televisión ella debe estar
bien orientada para poder percibir una buena señal; para que la misma
pueda ser reproducida fielmente en nuestra pantalla mental.
Así,
como de acuerdo a la calidad de alimentos que ingerimos a diario será
la salud o vitalidad de nuestro cuerpo físico; de la misma forma el
alimento que demos diariamente a nuestra mente condicionará la calidad y
fuerza de nuestros pensamientos.
Sabemos
que tenemos una mente porque podemos comprobar la existencia de
pensamientos; los cuales tienen la capacidad de permitirnos evaluar,
comprender, clasificar, seleccionar y realizar síntesis...Pero nuestros
pensamientos nos condicionan, permitiéndonos avanzar, retroceder o
permanecer paralizados en la tarea evolutiva de la vida.
Somos en síntesis aquello que habitualmente pensamos y reaccionamos en la vida de acuerdo a ello.
Por
lo tanto, aprender a clasificar y albergar pensamientos constructivos,
positivos y amorosos es el primer consejo que puede darse a quienes por
propia experiencia quieren vislumbrar lo que se encuentra más allá del
simple razonamiento concreto.
No
solo debe albergarse pensamientos positivos y particularmente amorosos
en nuestra mente; debemos lograr que estos nos impregnen de su alta
energía y aprender a hacer adecuado uso de ellos.
Pero
tener esta información no es suficiente. Debemos madurar en nuestro
interior cada pensamiento positivo de una forma totalmente amorosa, de
esta manera ellos fructificarán en nuestro mental transformándose en
verdadero conocimiento, lo cual nos conducirá hacia el camino de la
sabiduría.
Si te ha gustado esta publicación, Compártela con tus amigos.
Kunturi
No hay comentarios:
Publicar un comentario