viernes, 23 de enero de 2026

EL KARMA FÍSICO (Por Filodofía Espírita Libre Pensador 2ª Parte.

 

Viene de la 1ª parte.     Asimismo, es posible que los problemas de tipo físico hundan sus raíces en acciones realizadas en vidas pasadas. Los modelos negativos relacionados con el cuerpo se llevan de una vida a la siguiente igual que sucede con los positivos; y el cuerpo reacciona también ante ellos. Si la persona hace mal uso de una facultad del cuerpo, se construyen la mente un modelo generador de debilidades o flaquezas. Y finalmente, el individuo tendrá que enfrentarse con el resultado del físico de ese modelo. Si no sucede en esta encarnación, tendrá lugar en otra posterior.
Ahora bien, los problemas físicos kármicos no son siempre consecuencia de un comportamiento directamente autodestructivo. A veces surgen porque el individuo realiza una elección que es nociva para los demás. Posiblemente sea necesario que esa persona experimente trastornos físicos que le hagan darse cuenta de las consecuencias de su acción, con el fin de que comprenda que ha de empezar a seleccionar unas formas de actuar más positivas. Con frecuencia, si bien no siempre, los efectos negativos que la persona siente en su propio cuerpo, son iguales o muy parecidos a las dificultades que su comportamiento ha causado a los demás.
Las lecturas de Cayce contienen una afirmación relacionada con los trastornos físicos que posiblemente nos cuesta admitir a muchos de nosotros: “Aquello que se materializa es primero concebido en espíritu. Por tanto, tal como hemos indicado, toda enfermedad es un pecado; no es necesariamente un pecado de ese momento, tal como el hombre calcula el tiempo, sino un pecado que forma parte de la experiencia en su totalidad”.
La enfermedad, del tipo que sea, ha cobrado existencia porque en el desarrollo espiritual de la persona con su actitud mental hay algo que no va bien. El modelo que la mente, que es el constructor, ha establecido para el vehículo físico, tiene alguna imperfección. A consecuencia de ello, el cuerpo que se manifiesta como respuesta del modelo está asimismo deteriorado.
Ten en cuenta que no es que Dios nos castigue por nuestras malas acciones. Más bien, los trastornos físicos son la consecuencia natural de semejante alejamiento de Dios, fuente de toda vida. Indican que tenemos algo que aprender. El alma, con la mente como constructor, actúa a través de los centros glandulares endocrinos para generar las condiciones físicas necesarias para que quede claro que las acciones del individuo han de cambiar.
A juzgar por el material que Cayce nos ha dejado, parece que existe una cierta coherencia en relación con el tema de las enfermedades kármica. Es decir, el hacer mal uso de la voluntad en determinadas cuestiones produce trastornos en determinadas zonas del cuerpo, si bien las lecturas describen una serie de casos que no parecen encajar dentro de las referidas tendencias. A veces, la relación entre un error cometido en el pasado y las consecuencias físicas de las que habla Cayce saltan a la vista; otras veces la conexión entre una cosa y otra es mucho menos evidente.
Sin duda, son muchos los factores implicados en la producción de enfermedades, o de cualquier otro estado kármico. Lo que se puede decir con toda seguridad es que es una persona estuviera en perfecta armonía con la ley universal del amor, la manifestación física sería perfecta. Donde hay una enfermedad, hay una imperfección. Pero, ¿quién de nosotros está libre de imperfecciones?”.
Extracto de “Edgar Cayce. Puedes recordar tus vidas pasadas”. Capítulo “El karma físico”.

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