Si una mujer está jugando a perderte, deja que sea ella la que gane. tú sereno, No ruegues, no insistas, no te rebajes por alguien que no valora la fortaleza de tu presencia. Un hombre que se respeta no compite por amor, se retira con dignidad. Si ella quiere irse, que se vaya; si duda de ti, que se quede con sus dudas. Porque cuando una mujer juega con tus sentimientos, con tus emociones y tu corazón, ya te perdió desde el momento en que dejó de cuidar lo valioso que tenía. No se trata de orgullo, ni de arrogancia, se trata de amor propio. Recuerda: lo que es tuyo no necesita juegos para quedarse, a veces, dejarla ganar… es la forma más elegante de ganar tú también y de saber que hiciste bien.
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